Emily Schaefer apoya las deportaciones masivas.
Quiere menos inmigración y se opone a que se establezca una vĆa hacia la ciudadanĆa para las personas que han vivido ilegalmente en Estados Unidos durante dĆ©cadas.
Schaefer, de 52 aƱos, es una demócrata de toda la vida que dijo que āno soportaā a Donald Trump.
Sin embargo, votó por él.
āNunca he votado por un republicano, nunca.
Pero nos estĆ”n inundando de inmigrantes que tienen prioridad sobre las necesidades de los ciudadanosā, dijo Shaefer, que vive en Beaverton, Oregon.
Schaefer dijo que el enfoque duro de Trump hacia la inmigración le resonó por muchas razones.
La calidad de la educación en la escuela pública de su hijo de 15 años ha disminuido debido a la gran población de estudiantes que no hablan inglés, dijo.
En Oregon, muchas personas que carecen de estatus legal son elegibles para atención médica, en función de sus bajos ingresos.
Reciben asistencia de organizaciones sin fines de lucro mientras los estadounidenses necesitados luchan, dijo.
Ropa dejada por los migrantes en una barrera de alambre de concertina despuĆ©s de nadar desde MĆ©xico a los Estados Unidos en Eagle Pass, Texas, el miĆ©rcoles 28 de febrero de 2024. Los votantes de todos los partidos se inclinaron hacia la derecha en materia de inmigración. Culparon a Biden-Harris de no controlar la caótica frontera. (Doug Mills/The New York Times).āEs absurdo lo que Biden y Harris han permitidoā, dijo.
El aumento de la migración a travĆ©s de la frontera sur, que alcanzó niveles rĆ©cord durante la administración Biden, ha repercutido en todo el paĆs y ha endurecido las opiniones de muchos estadounidenses sobre la inmigración.
Si bien los votantes republicanos han mostrado el mayor cambio, los demócratas e independientes también se han movido hacia la derecha, según las encuestas realizadas en los últimos meses.
En julio, el 55% de los estadounidenses le dijeron a Gallup que apoyaban una disminución de la inmigración.
Ese porcentaje fue del 28% en 2020.
Trump llegó a la victoria pintando a los migrantes como una amenaza, una āinvasiónā de extranjeros de paĆses en desarrollo que estaban āenvenenando la sangre de nuestro paĆsā.
Resolver el problema exigirĆa una āhistoria sangrientaā, dijo:
una operación para deportar a los inmigrantes en masa.
Para lograrlo, invocarĆa la Ley de Enemigos Extranjeros, una ley oscura y centenaria.
Una encuesta reciente encontró que la mayorĆa de los votantes favorecĆa elementos del enfoque de Trump.
En una encuesta de The New York Times/Siena College realizada en octubre, el 57% de los votantes dijeron que apoyaban la deportación de los inmigrantes que viven en el paĆs ilegalmente, incluido alrededor del 30% de los demócratas y el 58% de los independientes.
Un poco mÔs de la mitad de los votantes a nivel nacional, incluido el 20% de los demócratas, dijeron que apoyaban la construcción de un muro en la frontera con México, un marcado aumento con respecto a 2016 y 2020, cuando alrededor del 40% apoyaba la construcción de un muro.
āNo queda ningĆŗn electorado en este paĆs que estĆ© a favor de la inmigración a gran escalaā, dijo Muzaffar Chishti, miembro senior del Migration Policy Institute.
Tendencia
Durante el mandato del presidente Joe Biden, la agitación polĆtica, la violencia criminal, el cambio climĆ”tico y la ruina económica provocada por la pandemia del coronavirus en muchos paĆses impulsaron la migración a una escala no vista desde la Segunda Guerra Mundial.
Migrantes tras llegar a Denver desde Texas el 5 de junio de 2024. Los votantes de todos los partidos se inclinaron hacia la derecha en materia de inmigración. Culparon a Biden-Harris de no controlar la caótica frontera. (Rachel Woolf/The New York TimesMĆ”s allĆ” de los factores que expulsan a los migrantes de sus paĆses de origen, el mercado laboral estadounidense fue un poderoso atractivo, con el desempleo en su nivel mĆ”s bajo en dĆ©cadas.
āLos cambios en el sistema migratorio global hicieron inevitable que hubiera una mayor presión en la frontera de Estados Unidosā, dijo Wayne Cornelius, un experto en inmigración y profesor emĆ©rito de la Universidad de California en San Diego.
Pero los republicanos, demócratas e independientes entrevistados por el Times culparon a la administración Biden por no reconocer el caos en la frontera y tomar medidas agresivas de inmediato para abordarlo.
Karen Bobis, de 25 aƱos, una independiente registrada que es originaria de Filipinas, dijo que habĆa votado por Trump debido a su postura sobre la inmigración ilegal.
Mientras que ella y otros miembros de su familia habĆan esperado aƱos para obtener la aprobación para inmigrar legalmente a los Estados Unidos, dijo, las personas sin permiso estaban entrando directamente al paĆs.
DeberĆan seguir el proceso, con āpapeleo y todoā, dijo Bobis, quien votó el martes en las afueras de Reno, Nevada.
La vicepresidenta Kamala Harris, ex fiscal general de California, promocionó su trayectoria como fiscal de un estado fronterizo que se enfrentó a los cĆ”rteles de la droga y las pandillas, y sus anuncios defendieron su apoyo al āproyecto de ley de control fronterizo mĆ”s duro en dĆ©cadasā, un proyecto de ley bipartidista que se vino abajo despuĆ©s de que Trump instó a su partido a no apoyarlo.
āEstaba tan enojada, tan enojada, que muchos del Partido Demócrata no dijeran que era una crisis, y mucho menos propugnaran algo para lidiar con ellaā, dijo Sonya Duffy, de 53 aƱos, una demócrata que vive en la ciudad de Nueva York.
Dijo que votó por Harris porque los derechos reproductivos eran su principal problema.
Frontera
La gravedad del problema fronterizo āentró en juegoā, dijo, cuando miles de migrantes comenzaron a llegar en micros enviados por el gobernador de Texas Greg Abbott a bastiones demócratas como Nueva York.
Muchos de los que llegaron eran venezolanos, una nueva ola migratoria, que carecĆan de familiares o una red que los ayudara.
RƔpidamente agotaron los recursos de Chicago, Denver y Nueva York, donde llenaron hoteles y bancos de alimentos.
Los cruces ilegales han caĆdo precipitadamente desde junio, cuando Biden impuso nuevas restricciones en la frontera para solicitar asilo, una protección que cada vez mĆ”s invocaban los migrantes que en realidad no huĆan de la persecución en sus paĆses de origen.
Pero esa caĆda en los cruces no fue suficiente para contrarrestar la retórica enĆ©rgica de Trump.
Rodrigo GarcĆa, de 26 aƱos, creció en una familia mexicano-estadounidense.
El martes, en Milwaukee, votó por Donald Trump por segunda vez.
āSiento que deberĆa haber un cierto lĆmite para la gente que entra a Estados Unidos, en lugar de dejar entrar a todo el mundoā, dijo.
Si bien la mayorĆa de los votantes estaban a favor de la deportación masiva, segĆŗn una encuesta nacional de Times/Siena en octubre, un porcentaje igual de grande, el 57%, apoyaba una vĆa hacia la ciudadanĆa para los inmigrantes que entraron al paĆs ilegalmente.
Alrededor del 20% apoyaba tanto la deportación masiva como una vĆa hacia la ciudadanĆa, y ese grupo se inclinó hacia Harris.
āLo que sugiere esta visión mixta de polĆticas especĆficas es que para algunos votantes, la inmigración se ha convertido en una especie de indicador de quĆ© tipo de paĆs serĆ” Estados Unidos:
abierto y diverso, o cerrado y culturalmente homogĆ©neoā, dijo Sarah Coleman, historiadora de inmigración de la Universidad Estatal de Texas.
El sentimiento antiinmigrante aumenta históricamente cuando la gente se preocupa por la economĆa, y la inflación fue una preocupación importante en este ciclo electoral.
āLa campaƱa de Trump hizo un excelente trabajo al convencer a la gente de que hay una crisis migratoria y relacionarla con la economĆaā, dijo Coleman.
Antecedente
En 2015, la salva inicial de Trump en su primera campaña fue contra los inmigrantes mexicanos, a quienes llamó violadores.
Prometió construir un āgran, gran muroā a lo largo de la frontera sur que MĆ©xico pagarĆa, y deportar a quienes se encuentren ilegalmente en el paĆs.
Trump derrotó a Hillary Clinton.
Después de una pausa, durante la cual los posibles inmigrantes y las redes de contrabando evaluaron a la nueva administración, las cifras de personas que cruzaban la frontera comenzaron a aumentar.
En 2019, las intercepciones en la frontera entre Estados Unidos y MƩxico alcanzaron su nivel anual mƔs alto en mƔs de una dƩcada:
851.508, o mĆ”s del doble del aƱo anterior, incluso despuĆ©s de que Trump introdujera la polĆtica ampliamente condenada de separar a los niƱos migrantes de sus padres en un intento de disuadir la inmigración familiar.
Ese aƱo, el 65% de los estadounidenses dijo en una encuesta del Pew Research Center que el gobierno estaba haciendo un mal trabajo en la frontera.
En marzo de 2020, cuando la pandemia se afianzó, la administración Trump invocó una emergencia de salud pública para cerrar la frontera.
En virtud del estatuto, TĆtulo 42, unos 400.000 migrantes fueron detenidos y rĆ”pidamente expulsados āāde regreso a MĆ©xico, donde surgieron campamentos en ciudades fronterizas, como Reynosa y Matamoros, que estĆ”n controladas por cĆ”rteles de la droga.
Los grupos de derechos humanos denunciaron una serie de secuestros y torturas.
Sin embargo, en 2020, la mitad de los demócratas le dijeron a Gallup que querĆan āmĆ”s inmigraciónā, frente al 30% en 2016, la postura mĆ”s favorable hacia la inmigración en 15 aƱos.
āLa posición de Trump fue extrema y provocó un giro en la otra direcciónā, dijo Diana Mutz, profesora de ciencias polĆticas en la Universidad de Pensilvania.
DespuĆ©s de derrotar a Trump por un estrecho margen en 2020, Biden asumió el cargo en 2021 prometiendo un enfoque humano en la frontera y comenzó a revertir las polĆticas de su predecesor.
Pero a medida que la pandemia disminuĆa, la demanda reprimida y las dificultades persistentes llevaron a un gran nĆŗmero de personas a Estados Unidos desde lugares tan lejanos como China e India.
Las nuevas rutas migratorias y las redes sociales, que ampliaron el alcance de los contrabandistas, facilitaron el movimiento a travƩs de los continentes.
Los venezolanos huyeron de la agitación polĆtica y económica de su paĆs.
Los migrantes desafiaron rĆos turbulentos, cortaron alambres de pĆŗas y escalaron el muro fronterizo de acero para llegar a Estados Unidos y entregarse a los agentes fronterizos.
Miles fueron detenidos y deportados rĆ”pidamente, pero muchos mĆ”s fueron liberados en el paĆs con fechas de audiencias de deportación muy lejanas en el futuro.
Solicitaron asilo, lo que los hizo elegibles para permisos de trabajo, pero aĆŗn dependĆan de la ayuda del gobierno y organizaciones sin fines de lucro para sobrevivir durante meses, hasta que recibieron los documentos.
En enero de 2023, la administración Biden introdujo medidas que esperaba que restablecieran cierto orden en la frontera.
Los nacionales de Cuba, HaitĆ, Nicaragua y Venezuela que tuvieran patrocinadores financieros en Estados Unidos podĆan solicitar vivir y trabajar en Estados Unidos temporalmente.
A los migrantes que viajaban por tierra hasta la frontera sur se les animó a utilizar una nueva aplicación del gobierno para programar citas para cruzar en los puertos de entrada oficiales.
Pero después de una breve desaceleración, las entradas ilegales comenzaron a aumentar nuevamente, superando las 300.000 en diciembre, la mayor cantidad de un solo mes registrado.
Trump aprovechó el aumento de las cifras para animar a su base y conseguir apoyo para una tercera candidatura presidencial.
c.2024 The New York Times Company

