
El canciller de Brasil, Mauro Vieira, llega a Buenos Aires el próximo jueves para participar al dĆa siguiente de la reunión de cancilleres del Mercosur. El anfitrión del encuentro, Gerardo Werthein, deberĆ” ofrecer una cena a sus colegas del bloque en la noche del jueves. La relación entre Werthein y la diplomacia brasileƱa es amigable y Ć©l mantiene diĆ”logo fluido y creciente con los representantes del Itamaraty, segĆŗn fuentes diplomĆ”ticas.
Pero, en su segunda visita a Buenos Aires desde la asunción de Javier Milei, hace ya casi un aƱo y medio, Vieira, que fue embajador en Buenos Aires y en Washington, y su equipo, tienen como objetivos conocer (āin locoā) los verdaderos planes del gobierno argentino con el Mercosur y la relación con Estados Unidos.
Las crĆticas de Milei en contra del Mercosur (āes una prisiónā) y sus declaraciones de deseo de un acuerdo de libre comercio con el paĆs del Norte tambiĆ©n merecieron atención en el gobierno brasileƱo. Conversar personalmente, en Buenos Aires, serĆ” la oportunidad para entender lo que de hecho pretende la Argentina ā fundadora del bloque que nació de las conversaciones entre los ex presidentes JosĆ© Sarney, de Brasil, y RaĆŗl AlfonsĆn, de Argentina, en los aƱos 1980.
Hoy los dos gobiernos tienen posturas diferentes en materia de polĆtica externa, especialmente en relación al gobierno de Donald Trump. En el dĆa del anuncio de los aranceles recĆprocos realizado por Trump, el ministro de Hacienda de Brasil, Fernando Haddad, dijo que ātodo el mundo estĆ” aprehensivoā. āNo es fĆ”cil el momento que se estĆ” experimentando. Es un desafĆo global”, afirmó.
Brasil como Argentina y otros paĆses de AmĆ©rica Latina tuvieron el gravamen de diez por ciento en sus exportaciones a EE.UU.
El presidente de Brasil LuĆs InĆ”cio Lula da Silva fue mĆ”s enfĆ”tico que su ministro. Dijo que contestarĆ” las āiniciativas proteccionistasā que, ĀØya no funcionanā en el mundo. Y aprovechó para enviar un mensaje interno. En este caso al admirador de Trump, seguidor de Milei y principal adversario de Lula, el ex presidente Jair Bolsonaro.
āSomos un paĆs que no acepta amenazas a la democracia, que no renuncia a su soberania, que āsaludaā a otra bandera que no sea la verde y amarilla, de Brasil”, afirmó.
Cuando era presidente, Bolsonaro, capitĆ”n del EjĆ©rcito, hizo la venia a la bandera de los Estados Unidos. Apenas despuĆ©s del anuncio de Trump, el Congreso de Brasil aprobó la Ley de Reciprocidad que autoriza aumentos equivalentes de impuestos a otro paĆs. En el mismo dĆa el presidente Milei se iba a un nuevo viaje a Estados Unidos. Las miradas y actitudes de Brasil y Argentina son diferentes y distantes.

