
El Supremo Tribunal de Brasil ordenĂ³ arresto domiciliario para el ex presidente Jair Bolsonaro por presunto plan golpista.
“La justicia no permitirĂ¡ que un acusado la considere una tonta, creyendo que permanecerĂ¡ impune por tener poder polĂtico y econĂ³mico”, dijo el magistrado Alexandre de Moraes en un documento consultado por la AFP.
La orden judicial ocurre un dĂa despuĂ©s de que figuras cercanas a Bolsonaro publicaran imĂ¡genes suyas en redes sociales, en violaciĂ³n de las medidas ordenadas por la corte suprema, durante una jornada de manifestaciones en apoyo al expresidente.
“Actuando ilegalmente, el acusado Jair Bolsonaro se dirigiĂ³ a los manifestantes reunidos en Copacabana, RĂo de Janeiro, produciendo intencional y conscientemente material prefabricado para que sus partidarios siguieran presionando al Tribunal Supremo y obstruyendo la justicia”, sostiene el juez.
“Su llamada telefĂ³nica con su hijo, FlĂ¡vio, fue publicada en Instagram”, agregĂ³ el magistrado en su orden de detenciĂ³n.
En su fallo, Alexandre de Moraes declara que el poder judicial no permitirĂ¡ que Bolsonaro “trate al paĂs como un tonto”, un dĂa despuĂ©s de que aliados cercanos del expresidente ultraderechista publicaran imĂ¡genes suyas en redes sociales, desafiando la prohibiciĂ³n impuesta por Moraes.
El juez determinĂ³ la incautaciĂ³n de los celulares de Bolsonaro, que a su juicio fueron utilizados para violar las medidas cautelares y ordenĂ³ nuevas restricciones para el expresidente, que no podrĂ¡ recibir visitas, salvo las de sus abogados o de personas previamente autoridades por la Corte, ni usar celulares.
Los fiscales acusan a Bolsonaro de encabezar una organizaciĂ³n criminal que conspirĂ³ para anular las elecciones, con planes para asesinar al presidente Lula y a un juez del Supremo Tribunal Federal.
El mes pasado, el mĂ¡ximo tribunal ordenĂ³ a Bolsonaro usar una tobillera de rastreo e impuso lĂmites a sus actividades mientras se llevan a cabo los procedimientos.
El domingo, miles de simpatizantes de Bolsonaro salieron a las calles de San Pablo para protestar contra el gobierno del presidente Lula Da Silva y el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes. Ondeando banderas estadounidenses y sosteniendo pancartas con la leyenda “SOS Trump”, los manifestantes apoyaron a Donald Trump despuĂ©s de que admitiera haber impuesto aranceles del 50 % a Brasil por procesar a su aliado, Jair Bolsonaro, acusado de planear un golpe de Estado para mantenerse en el poder.
Hace dos semanas, la Corte determinĂ³ que Bolsonaro debĂa llevar una tobillera electrĂ³nica en el tobillo por orden del Supremo Tribunal Federal, donde estĂ¡ siendo juzgado por supuestamente orquestar un complot golpista para permanecer en el cargo a pesar de su derrota en las elecciones de 2022.
El caso recibiĂ³ renovada atenciĂ³n despuĂ©s que el presidente estadounidense Donald Trump vinculara directamente un arancel del 50% sobre los bienes importados de Brasil con la situaciĂ³n judicial de Bolsonaro, a la que Trump calificĂ³ de “cacerĂa de brujas”.
La orden del Supremo Tribunal para que Bolsonaro use un monitor en el tobillo, entre otras restricciones, se dio luego que la PolicĂa Federal y los fiscales resaltaran las altas posibilidades de que Bolsonaro intente darse a la fuga. Las autoridades, citando mĂºltiples publicaciones en redes sociales, tambiĂ©n acusaron a Bolsonaro de trabajar con su hijo Eduardo para incitar a Estados Unidos a interferir en el juicio e imponer sanciones contra funcionarios brasileños.
Bolsonaro y su familia son responsables de promover una “interferencia extranjera” a la soberanĂa de Brasil, que llevĂ³ a la imposiciĂ³n de aranceles del 50 por ciento a productos brasileños por el mandatario estadounidense, Donald Trump, afirmĂ³ este lunes la ministra de Relaciones Institucionales de Brasil, Gleisi Hoffmann.
La ministra de la Presidencia de Brasil expresĂ³ lo anterior en el marco de la clausura del 17º Encuentro Nacional del Partido de los Trabajadores (PT), realizada en la ciudad de Brasilia.
La fiscalĂa acusa a Bolsonaro de liderar una organizaciĂ³n criminal armada, intentar llevar a cabo un golpe de Estado e intentar la aboliciĂ³n violenta del estado de derecho democrĂ¡tico, daño agravado y deterioro de sitios patrimoniales listados.
Una investigaciĂ³n de la policĂa federal colocĂ³ a Bolsonaro en la cima de una organizaciĂ³n criminal que habĂa estado activa al menos desde 2021. La policĂa señala que tras la derrota de Bolsonaro ante Lula, la organizaciĂ³n conspirĂ³ para revertir el resultado electoral.
Parte de ese complot incluĂa un plan para asesinar a Lula y a un juez del Supremo Tribunal Federal, segĂºn alega la fiscalĂa. TambiĂ©n afirma que el motĂn del 8 de enero, cuando los seguidores de Bolsonaro saquearon los principales edificios gubernamentales una semana despuĂ©s que Lula asumiera el cargo, fue un intento de forzar la intervenciĂ³n militar y derrocar al nuevo presidente.

